Hada y Dragón

Armas, ¿Cuáles son mis armas? Todos dicen que tengo, que tengo muchas armas, que las he enterrado y es momento de sacar la pala y recuperarlas, pero he perdido el mapa, no sé cómo llegar a ellas, no sé dónde están ni cuáles son, las olvide, las borré, igual que me borré a mi misma, encerrar mis sentimientos, ocultar mi realidad, me ha borrado a mi misma.

Parar, eso es lo que debería hacer, parar y encontrarme, parar  y descubrirme, pero, ¿Debería?, Supuestamente esa palabra tiene una carga negativa y sería más recomendable que dijera, quiero, me apetece o me conviene parar y conocerme, desenterrar mis armas o hacerme unas nuevas, armar a mi Hada y que se prepare para la batalla, que se cargue al dragón o al menos que comience a domarlo, pero mi Hada está escondida, y si no la encuentro si no logro que aparezca, no puedo armarla, no puedo enseñarle cómo matar al Dragón.

Sé que mi Hada se compone de esperanza, ilusión, positividad y por supuesto magia, pero no es suficiente.

El Dragón por su parte está bien formado, tiene hasta armadura, conoce todos los puntos débiles, sabe dónde atacar, y ya solo para empezar lo sume todo en oscuridad, lo deja negro para que no pueda ver. El en cada ataque hace que mi Hada aún escondida se haga más y más pequeña mientras el crece, se hace grande y fuerte.

Comentarios

Entradas populares