Una divina mesa redonda
Al principio de los tiempos la mesa estaba vacía, ni una
sola silla, de echo nadie se preocupaba por ello, pero según pasaron los
tiempos aparecieron pequeñas sillas con individuos, compartían el espacio sin problema,
en algunos tiempos unas sillas y algunos personajes se haciendo más grandes, aparecían
y desaparecían, pero se mantenían más o menos, de repente un auge de individuos
ocupo la mesa, y estos se mantuvieron gran tiempo, aunque decidieron cambiar su
nombre en poco tiempo, no paso mucho tiempo hasta que aparecía una silla nueva, con un personaje
que iría creciendo hasta ser uno de los protagonistas, casi al mismo tiempo
otra silla apareció, esto desencadeno una lucha entre ambas sillas estuvo patente
durante mucho tiempo, crecían al mismo tiempo y menguaban pero siempre manteniendo
un tamaño superior al de resto de sillas que aparecían y se mantenían, no solo se
pegaban entre ellas, estas sillas con los dos grandes individuos también se dividieron
así mismo, parecía como si no se entendieran así mismos. El tiempo paso y
parece que la mesa con sillas e individuos se estabilizo, eran muchos los que estaban sentados, algunos de los más antiguos
habían desaparecido, y había muchos, cada uno de un tamaño diferente, pero en
los tiempos que ahora corren han menguado
las dos grandes sillas, y en cambio apareció una silla, una silla sin individuo
que cada vez es más grandes, más y más grande, y no solo está silla apareció en
nuestra mesa redonda, sino que ahora hay un hueco, vacío, sin silla sin
individuo que ocupa una buena parte de la mesa. Querido ser humano, ¿sabes de
lo que hablo? ¿te lo explico mejor?, yo creo que debes reflexionar no están difícil.
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