Mirando el pasado
Hoy 19 de noviembre y a esto de
las 23h se me ocurrió leer algunos de mis textos, no de los que tengo
publicados, si no d ellos que están guardados, ocultos y que me dan “miedo” o vergüenza,
mejor dicho, leerlos me ha provocado varias sensaciones, desde pequeñas sonrisas,
a sentimientos ahora mismo estoy intentando descifrar.
Algunos textos me parecen ingeniosos,
mágicos, aquellos en los que cuento cuentos, en los que versiono las historias
para adaptarlas a este siglo o simplemente para adaptarlas a mí, otros, reflexiones
sobre temas varios de la vida, me demuestran que con el tiempo evolucionamos,
cambiamos nuestra forma de pensar, por experiencias o por que ampliamos nuestro
conocimiento y eso me gusta, me da la sensación de crecer, de evolucionar, de
avanzar y esto es bueno, significa que no estamos estancados, que seguimos.
Otros textos por el contrario me
han dado pena, lastima y en parte ganas de llorar, cuando los escribí necesitaba
desahogarme, y arrojaba palabras sin filtro a la pantalla, era para mí, podía decir
lo que quisiera porque nadie me iba a juzgar, y ahora me juzgo yo y me siento
extraña, pedía ayuda a gritos, pero gritos silenciosos , nadie me escuchaba y
eso provocaba que construyera muros, mientras que me hundía en el barro. No recuerdo
cada texto escrito, pero hay algunos que sí, y aun hoy hay partes que me siguen
doliendo, no de la misma manera, pero siguen ahí.
Escribo esto porque necesito pensar,
reflexionar y ver mi evolución, he conseguido que los gritos de ayuda silenciosa,
se conviertas en llamadas de auxilio reales, he perdido (en parte) el miedo a
pedir ayuda si la necesito, pero no nos engañemos, aun hoy solo lo hago en el último
momento, cuando tengo el agua al cuello, cuando mis piernas fallan, cuando ya
no veo otro camino, pero ahora me atrevo y como bien dicen los refranes “más
vale tarde que nunca”. Hay otros aspectos que sigo luchando por mejorar, por
avanzar, pero cada cosa lleva su tiempo, y ahora hay otros problemas porque
nunca nada es perfecto, porque nunca nada esta quieto, porque por muy bien que
vayan las cosas, siempre hay algo que no funciona, mantener la balanza de la
vida equilibrada es muy complicado, pero tampoco podemos olvidar que por muy
mal que vaya todo siempre hay algo bueno.
Y me gustaría prometer un texto a
la semana, sobre lo que sea, sobre reflexiones, evolución o simplemente contar
sentimientos, ya que esta es mi forma de aprender y reconocerlos, escribiendo,
ahora no se lo que siento, una mezcla de tristeza por ver los fallos con un
poco de orgullo por ver los cambios.
El tiempo es el camino para poder
evolucionar, y solo tu puedes recorrerlo.
Comentarios
Publicar un comentario