Otra vuelta más
Desde siempre le encanto la sensación
de mareo, bien dando vueltas sobre sí misma, con alguien o en aquellos
maravillosos columpios del parque que giraban sin parar, dar vueltas y vueltas
era su mayor afición, necesitaba probar cosas nuevas y es que tantas vueltas ya
la empezaban a marear, incluso le entraban nauseas, pero esta vez era peor,
normalmente después de unas cuantas vueltas salía corriendo y sonriendo a causa
del mareo, pero últimamente se arriesgaba demasiado y estaba cerca de perder el
control, y en esta ocasión lo perdió por
completo, los giros eran cada vez más rápido y la novedad del agua era
excitante al principio, pero a estas alturas el agua lo invadía todo y no podía aguantar más la respiración, sus
pulmones se encharcaban, sus pulsaciones bajaban, y las vueltas parecía que se
paraban, poco a poco todo se volvió oscuro y las vueltas cesaron, cuando la
sacaron de allí su piel estaba aún más suave de lo normal, el forense pensó que sería
por el suavizante de la lavadora.
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