Sensaciones que me ahogan
Sensaciones,
sensaciones que no entiendo, querido amigo, porque somos tan extraños los
humanos, no lo entiendo, no logro comprender que hay de bello en esta amalgama
de sentimientos, de actitudes de vida, no entiendo por qué las cosas no pueden
ser como en los cuentos de hadas, no hay problemas, las cosas se solucionan
simplemente con pedir un deseo a una estrella a un hada o porque si, en cambio,
la vida no es así, en cambio los sentimientos son cosas extrañas que están dentro
de nosotros, cosas que no podemos controlar o por lo menos yo.
Hace un
tiempo, fuera de aquí me sentía extraña, sin poder concentrarme en nada, sin
ganas de nada, teniendo que hacer muchas cosas y con una imposibilidad de
hacerlas superior a mil, pero no era una imposibilidad física sino mental, es
mi cabeza la que me quita las ganas de todo, no quiero hacer nada, estoy
desmotivada, me tiemblan las manos al escribir esto, se me hace un nudo en la
garganta y en mis ojos se acumulan las lágrimas, no sé qué me pasa por la
cabeza solo sé que no tengo fuerzas para seguir, que ni siquiera quiero, que ya
no puedo seguir, que todo es más difícil de lo que yo puedo hacer, que ni con
ayuda, porque son cosa que solo puedo hacer yo, que las lágrimas están empezando
a salir, que sigo templando que no sé cómo solucionar esto que no se pedir
ayuda, que no se contar lo que me pasa
porque no lo entiendo, que no sé cómo para esto, porque la sensación es que voy
directa a un precipicio, sin frenos, sin paracaídas solo con la certeza de que
no me va dar tiempo a parar, que me voy
a caer y nadie me va a rescatar que cuando toque el suelo no sé lo que habrá si
me ahogare en un mar o me aplastare en las rocas, no sé lo que hay al final del
precipicio pero estoy segura que si caigo que si nadie me rescata a tiempo no
voy a poder salir...
La prueba de que todo funciona es la complejidad, compañera. La sencillez no produce nada, si todo se arreglara fácilmente moriríamos de inacción.
ResponderEliminarEso que te pasa es depresión, con todas las letras. Una tristeza incontrolable y sin razón, una desgana y descontrol. Pedir ayuda es el primer paso. Y todos estamos aquí para ti. Siempre. Ante la tristeza la compañía es la mejor solución, y la comprensión, y la cercanía.
Nunca se dice suficiente, pero el mundo puede ser maravilloso, cuando todos formamos parte de él.
Aquí me tienes para lo que necesites, aunque solo sea otro absurdo ser humano.
Un abrazo (que lo necesitas),
Lorenzo.